La Cuauhtémoc celebra 42 años del legado de “El Santo”, el héroe que dio identidad a México desde el ring

Cuauhtémoc, Ciudad de México.— En la alcaldía Cuauhtémoc, cuna de historia, lucha y resistencia, se recuerda con orgullo el legado de uno de los máximos símbolos de la identidad mexicana: Rodolfo Guzmán Huerta, “El Santo”, a 42 años de su fallecimiento, figura eterna de la lucha libre nacional.
Conocido como “El Enmascarado de Plata”, El Santo no solo fue un luchador profesional, sino un héroe popular de carne y hueso, un referente cultural que caminó por las calles de la Cuauhtémoc y llevó el nombre de México a lo más alto, dentro y fuera del ring. Su imagen trascendió el deporte para convertirse en un emblema de valores como la justicia, la disciplina y la valentía.

Desde la arena hasta la pantalla grande, El Santo marcó generaciones completas. Su impacto en la lucha libre mexicana lo posiciona como una figura irrepetible, cuyo legado sigue vivo en cada función, en cada máscara y en cada aficionado que entiende que la vida, como el ring, es una lucha constante.
Autoridades locales, promotores deportivos y la comunidad luchística coinciden en que El Santo representa una de las expresiones culturales más auténticas de México, nacida en los barrios, fortalecida en las arenas y proyectada al mundo. Su historia es parte del patrimonio intangible del país y motivo de orgullo para la alcaldía Cuauhtémoc.
A 42 años de su partida, El Santo sigue dando patria en el ring, inspirando a nuevas generaciones y recordando que los verdaderos héroes no mueren: se vuelven eternos.

